REFLEJOS
La realidad es como un caleidoscopio. Cada vez que abrimos los ojos por la mañana nuestra mente empieza a recomponer el mundo perdido durante el sueño y a situarnos en la realidad. Igual que los cristalitos de color del caleidoscopio, que cada vez que se dan vuelta se reestructuran formando un dibujo nuevo y hermoso, una y otra vez. A medida que vamos siendo adultos nuestra mente se va obsesionando con la imagen que nos hemos construido de nosotros mismos y poco a poco filtramos todo lo que vivimos a través de esa imagen.