LOS TRES ESTUDIOS
Alumbrar la existencia, producir concentración, dejar que salga la sabiduría. La práctica del zen se basa en estos tres elementos, no como si fueran fases consecutivas, sino como la armonía que surge del tañer de tres campanas. Evidentemente que cada una tiene una tonalidad y por separado pueden sonar muy hermoso, pero la conjunción de las tres no es la suma de tres sonidos sin más, es como una realidad nueva y diferente a lo que son por separado. Cuando tres sonidos se superponen dejan de ser cada uno y forman un conjunto armónico con entidad propia. De la misma manera ocurre con los tres estudios. Alumbrar la existencia. En lengua pali se dice Sila y se traduce por ética, pero no se trata de reglamentos morales para encauzar la conducta. En la práctica zen se trata de la disciplina de mantenerse en el ser. La idea general que tenemos de la ética es la de un esfuerzo. En cambio el Shin Jin Mei dice: "el camino perfecto carece de dificultad". Mantenerse en el ser e...